Estudio sobre una esfera armillar
Esta esfera está constituida por un conjunto de armillas o anillos, brazaletes o argollas que le da nombre: «armilar». En el centro de todo este ingenio se coloca nuestro planeta, representado por una pequeña bola. El anillo graduado más externo representa el plano del horizonte del lugar, que lleva marcados los cuatro puntos cardinales. El perpendicular a este, y también graduado, es el meridiano. Asimismo, otros dos anillos hacen las funciones de ecuador celeste (perpendicular al eje Norte-Sur) y de la ecliptica o banda zodiacal (relativa al zodiavo), que muestra el recorrido del Sol a lo largo de todo el año. La inclinación entre ambos es de 23,5º, que no es otra que la que presenta el eje de rotación de la esfera terrestre con respecto al plano de su órbita en una perspectiva relativa al sol o heliocdntrica. Los trópicos y los círculos polares paralelos al ecuador celeste, también se encuentran habitualmente representados.
Las armillas de la esfera se articulan entre sí, lo que permite simular el movimiento aparente anual y diario del firmamento. De esta manera, se puede hacer bascular el círculo meridiano hasta conseguir que el Norte de la esfera apunte al Norte del lugar, lo que permite conocer la latitud y ajustar el aspecto del firmamento para observadores situados en cualquier punto de la Tierra. Girado todo el sistema alrededor del eje de los polos, se reproduce el movimiento diario del firmamento, y así se podrá conocer el punto por el que sale y se pone un astro y el tiempo que se encontrará visible sobre el horizonte.
Algunas esferas armilares incluyen anillos para situar en el cielo la Luna y los distintos planetas, lo cual puede hacer excesivamente complejo el sistema.
La esfera armilar ha sido una pieza icónica en el arte a lo largo de la historia. Su relevancia histórica y simbólica se ha transformado de diversas maneras a lo largo de los siglos, reflejando cambios en la concepción del mundo y del cosmos. Desde su representación en monumentos y esculturas de la antigüedad hasta su presencia en la pintura renacentista y barroca, la esfera armilar ha sido un símbolo de conocimiento, poder y orden cósmico. En diferentes épocas, artistas han reinterpretado esta figura, dotándola de nuevos significados y contextos, lo que ha contribuido a enriquecer su simbolismo y su representación en las artes visuales.
“Ptolomeo con una esfera armilar” de Pedro de Berruguete y Juste de Gand. 1476. Uno de los 28 retratos de hombres ilustres del studiolo de Federico de Montefeltro en Urbino. Museo del Louvre (nº inv. MI 657)


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